El Lunisticio es un tránsito sumamente especial, y que viviremos este 2025. Tal como podemos intuir por su nombre, el lunisticio es un fenómeno astronómico comparable al solsticio, pero protagonizado por la Luna. Mientras que los solsticios ocurren anualmente marcando los puntos más altos o bajos del Sol en el cielo, los lunisticios tienen lugar cada 18.6 años, cuando la Luna alcanza su declinación máxima, ya sea su punto más alto o más bajo en el cielo, dependiendo del hemisferio donde nos encontremos (¿no sabes lo que es la declinación? La...
El Lunisticio es un tránsito sumamente especial, y que viviremos este 2025. Tal como podemos intuir por su nombre, el lunisticio es un fenómeno astronómico comparable al solsticio, pero protagonizado por la Luna. Mientras que los solsticios ocurren anualmente marcando los puntos más altos o bajos del Sol en el cielo, los lunisticios tienen lugar cada 18.6 años, cuando la Luna alcanza su declinación máxima, ya sea su punto más alto o más bajo en el cielo, dependiendo del hemisferio donde nos encontremos (¿no sabes lo que es la declinación? La explicación en esta entrada).
En enero de 2025, la Luna alcanzará su punto máximo de declinación sur y norte, convirtiéndose en un fenómeno excepcional tanto desde el punto de vista astronómico como astrológico. Astronómicamente, este lunisticio es notable por su rareza y por las peculiares observaciones que permitirá. Si estás en el hemisferio norte, verás la Luna extremadamente baja, casi tocando el horizonte cuando ésta transite por Sagitario y Capricornio, mientras que en el hemisferio sur la Luna se elevará muy alto en el cielo, alcanzando una posición bastante imponente. Y al revés, cuando la Luna transite por Géminis y Cáncer, en el norte estará muy alta y en el sur, rozando el horizonte.
Astrológicamente, el lunisticio marca un cambio de dirección, un momento que -al igual que el solsticio- actúa como un portal hacia una nueva etapa. Es un punto de inflexión que, sumándose a los otros tránsitos astrológicos de 2025, nos indica que el mundo no volverá a ser el mismo.
A tener en cuenta: el próximo lunisticio ocurrirá en septiembre de 2043.
¿Y Durante Cuánto Tiempo la Luna se “Detiene” en el Cielo?
La idea de que la Luna “permanece sin moverse” durante el lunisticio es sólo aparente. En realidad, la Luna nunca se detiene completamente, pero lo que ocurre es que, al alcanzar su declinación máxima (28°72' norte o sur), su movimiento parece ralentizarse y mantenerse estable durante unos días. Durante este breve período, el cambio en la altura de la Luna en el cielo noche tras noche es casi imperceptible, lo que crea la ilusión de una pausa o quietud antes de que comience a retroceder hacia valores más bajos de declinación.
Las Fechas del Lunisticio:
El aumento en la declinación de la Luna hacia sus extremos ha sido gradual desde 2024, pero alcanza su punto máximo en las siguientes fechas de enero y febrero de 2025:
• 12 y 13 de enero: Lunisticio Norte en Géminis y Cáncer
• 26 y 27 de enero: Lunisticio Sur en Sagitario y Capricornio
• 8 y 9 de febrero: Lunisticio Norte en Géminis y Cáncer
• 22 y 23 de febrero: Lunisticio Sur en Sagitario y Capricornio
Durante estos días, la Luna transitará por los signos asociados a los solsticios: Géminis y Cáncer para el solsticio de verano (hemisferio norte) y Sagitario y Capricornio para el solsticio de invierno. Esto no es casualidad, ya que estos signos marcan los extremos donde el Sol puede alcanzar su máxima declinación. De la misma manera, la Luna alcanza sus declinaciones extremas solo cuando transita cerca de los grados zodiacales de 0° de Cáncer y 0° de Capricornio.
Cuando la Luna esté en Géminis y Cáncer (Lunisticio Norte), se verá muy alta en el cielo desde el hemisferio norte, mientras que en el hemisferio sur estará muy baja, casi tocando el horizonte. Por el contrario, cuando la Luna transite Sagitario y Capricornio (Lunisticio sur), será en el hemisferio sur donde alcanzará su mayor altura, mientras que en el hemisferio norte apenas se elevará sobre el horizonte.
Después de estas fechas, la declinación extrema comenzará a disminuir gradualmente a partir de marzo (pero aún así manteniendo su influencia por todo 2025), marcando el cierre de este fenómeno hasta el próximo lunisticio dentro de 18.6 años. Sin embargo, los días mencionados, especialmente en las horas en que la Luna se encuentre cercana a los grados 0° de Cáncer y 0° de Capricornio, serán los momentos más significativos y evidentes de este lunisticio, tanto por su impacto visual como por su influencia.
Lunisticio durante el 12 de enero de 2025.
¿Qué Significa el Lunisticio Astrológicamente?
Astrológicamente, el lunisticio se caracteriza por ocurrir siempre en cuadratura a los nodos lunares, lo que lo conecta directamente con temas de karma, espiritualidad y puntos de inflexión. Mientras que los eclipses se dan cuando la Luna está en conjunción con los nodos, durante el lunisticio la Luna se encuentra en tensión con ellos, alejándose de este eje y manifestando una energía que desafía el equilibrio entre el pasado (Nodo Sur) y el camino evolutivo (Nodo Norte).
Durante los lunisticios es requisito que el Nodo Norte esté en el grado 0° de Aries. En el caso del lunisticio de 2025, el Nodo Norte estará en esta posición a partir del 10 de enero. El grado 0° de Aries es el grado inicial de todo el zodíaco; un punto clave asociado al inicio de un nuevo ciclo. La cuadratura a los nodos enfatiza la necesidad de soltar viejos patrones y enfrentarnos a decisiones que pueden redefinir nuestra dirección espiritual y emocional sea como individuos que como colectivo.
Asimismo, durante un lunisticio la Luna siempre está fuera de límites (out of bounds), es decir, su declinación excede los límites normales del ecuador celeste (lee la explicación completa sobre los planetas fuera de límites aquí). Esto significa que su energía se expresa de manera extraordinaria, intensa y poco convencional. La Luna, símbolo de las emociones, el inconsciente y los instintos, manifiesta durante estos momentos una libertad inusual, sacando a la superficie una serie de sentimientos reprimidos o perspectivas que normalmente permanecen ocultas.
¿Qué Cambios Veremos?
Durante este lunisticio, podemos esperar que ciertos temas asociados a la Luna se vean extraordinariamente enfatizados y sujetos a fluctuaciones inusuales. A nivel colectivo, habrá un fuerte movimiento en asuntos relacionados con la tierra de origen, el territorio y la historia, así como un descontento generalizado que podría manifestarse en huelgas, multitudes exaltadas y tensiones sociales en distintas partes del mundo. La población, como símbolo de la Luna en la astrología mundana, estará especialmente sensible, reaccionando con frustración ante situaciones que tocan fibras profundas relacionadas con la seguridad, el hogar y el sentido de pertenencia.
Este lunisticio también pondrá en foco el rol de lo femenino y la figura de la madre, sacando a la superficie partes del femenino que han sido reprimidas durante mucho tiempo. A nivel personal y colectivo, será un período de introspección, donde emergerán emociones ligadas a la infancia, la familia, la memoria y todo aquello que ha sido ignorado o silenciado. La frustración, la sensación de falta de seguridad y la desconexión del entorno, la familia o el pasado serán temas centrales.
En el ámbito natural, veremos alteraciones notorias en las masas de agua: mareas más fuertes de lo habitual, corrientes marinas inusuales y comportamientos atípicos del clima, que reflejarán estas mismas tensiones. El agua, como símbolo lunar, actúa aquí como un espejo de las emociones que salen a la superficie, intensificadas además por la posición retrógrada de Marte en Cáncer, el signo regido por la Luna. Esta retrogradación añadirá una carga adicional de frustración contenida, pidiéndonos detenernos y sentir lo que hemos estado apartando durante mucho tiempo.
A nivel emocional, este período será profundamente movilizador. Las emociones reprimidas buscarán salir con fuerza, llevándonos a enfrentar la necesidad de conectar con lo que verdaderamente nos sostiene. Es un tiempo de purificación, donde la memoria del cuerpo físico, los ciclos circadianos y la imaginación también estarán más activos y fluctuantes, lo que podría generar fatiga o sensación de estar sobrecargados emocionalmente.
En resumen, este lunisticio nos obliga a disolver la inseguridad, la frustración y la desconexión, tanto interna como externa. Es un momento para hacer pausa, escuchar lo que el cuerpo y las emociones tienen que decir, y permitir que el agua —ya sea literal o simbólica— nos ayude a fluir con los cambios y a liberar lo que necesita ser sanado.
Preguntas para Reflexionar en este Lunisticio
1. ¿Siento que mi vida emocional está en equilibrio?
2. ¿Qué tan conectado/a me siento con mi entorno inmediato? ¿Este lugar refleja quién soy o quién quiero ser?
3. ¿Honro mi pasado como parte esencial de mi historia o trato de evitarlo?
4. ¿Reconozco y valoro la influencia de las mujeres en mi vida?
5. ¿Cómo me relaciono con mi lado receptivo? ¿Me permito abrirme a nuevas conexiones o vivo en una postura defensiva?
6. ¿Qué emociones me evoca el lugar donde vivo? ¿Lo considero un refugio, un reto o simplemente una etapa pasajera?
7. ¿Estoy en paz con mis raíces, con las personas y experiencias que moldearon mi vida?
8. ¿Soy capaz de aceptar mi historia y el aprendizaje que me ofrece, sin juzgarla ni querer cambiarla?
9. ¿Qué me enseña mi país, mi cultura y el territorio que habito sobre mí mismo/a?
10. ¿Me permito sentir seguridad emocional o busco validarla en lo externo?
11. ¿Qué me impide sentirme emocionalmente en paz? ¿Cómo puedo cambiar mi manera de responder a estos estímulos y/o creencias?
12. ¿Estoy cuidando y nutriendo mis emociones de la misma manera que cuido otros aspectos de mi vida?
13. ¿Asocio lo femenino con debilidad, dependencia o falta de carácter? ¿Cómo influyen estos juicios en mi manera de relacionarme con mi parte femenina y con las mujeres en mi vida?
La Importancia del Ritual en el Lunisticio
El lunisticio es una fecha de gran importancia, incluso más potente que los solsticios, porque ocurre con una frecuencia mucho menor. Este evento nos invita a observarlo con reverencia y a conectar con su energía única. A diferencia del solsticio, que está lleno de expansión y euforia, el lunisticio nos lleva hacia lo interno, hacia la contemplación, el silencio y la calma. Es un momento de pausa, y de mirar hacia adentro aunque sea un poco incómodo en un principio si es que no estamos familiarizados con nuestras emociones.
No es un tiempo para hacer, sino para sentir. Este período es ideal para realizar rituales que refuercen nuestros lazos con nuestros seres queridos, con el lugar donde vivimos, con la naturaleza que nos rodea. Si el clima lo permite, un baño en el mar puede ser una forma simbólica de purificar nuestras emociones y renovarlas. No todas las celebraciones tienen que estar llenas de ruido y euforia; el lunisticio nos recuerda la importancia de honrar el pasado, de recordar, de reflexionar, de empatizar y de construir puentes con lo que nos conecta emocionalmente.
La Luna, que rige la comida, nos invita también a usar este tiempo para cocinar algo especial, no solo para nutrir el cuerpo, sino para conectar con nuestras raíces y fortalecer los vínculos emocionales con nuestros seres queridos.
¿Pero qué aburrido, no? Tal vez pienses que esto no tiene el mismo atractivo que una gran fiesta. Y ahí está el punto: la sociedad valora lo masculino, la acción, la expansión, lo externo. Lo femenino, la calma, la introspección, lo receptivo, nos incomoda. No le damos espacio. Pero empezar el 2025 conectando con esta energía será crucial, ya que nos dará los cimientos emocionales con los cuales vamos a atravesar los grandes cambios que se avecinan durante este año -y también el 2026-.
Es un hecho: sin una base emocional sólida, no podremos sostener lo que está por venir. Terminaremos el 2025 completamente desestabilizados. Este es el recordatorio del lunisticio: honrar el silencio, la conexión y el equilibrio interno. Es allí donde empieza todo.